Alejandro Lazo - Nuestro deber es diseƱar para la gente de escasos recursos
- Luz Marcela Vera
- 23 sept 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 20 dic 2020
El arquitecto Carlos Lazo fundó en México la primera escuela de diseño, financiada por el Instituto Nacional de Bellas Artes, y su hijo Alejandro decidió seguir las huellas de su padre haciéndose diseñador industrial, pero agregando un elemento nuevo al diseño de formas y estructuras y funciones: el sentido social.
En la mañana, después de sustentar una conferencia para los alumnos de la UBAC, el diseñador industrial Alejandro Lazo me recibe con un apretón de mano rÔpido y amable. Me introduce enseguida en una oficina no muy grande de tonos claros que hacen destacar mÔs su figura toda en negro clerical.
Alejandro Lazo, quien no suele gesticular cuando habla, empieza a soltar sus palabras enmarcadas por una boca chica para lo cuadrado de su cara, con una mirada fija que rara vez parpadea, y que denota concentración sobre su tema. "La primera escuela de diseño que hubo en México, fue fundada en 1950", me dice Alejandro.
"En ese entonces habĆa todo un movimiento de maestros de diseƱo que hablan salido de Alemania, (que es el alma mater en esta Ć”rea y la arquitectura en el mundo), a las principales universidades de Estados Unidos, donde tuvieron contacto con mi padre y otros arquitectos mexicanos de la Ć©poca de los 40s. -Y cruzando con calma su pierna, empieza a hacer algo de historia-. Como te decĆa, la carrera nace en Alemania, antes de la Segunda Guerra Mundial. El coche Volkswagen, el coche del pueblo, es uno de los primeros productos del diseƱo industrial.
(Si tú comparas los primeros modelos con los actuales, te das cuenta de que no hay diferencia realmente. Las calaveras o las ventanas pueden ser mÔs grandes, pero el diseño es el mismo). Después de la guerra toda esa gente queda desempleada, y son absorbidos por las universidades norteamericanas.
AhĆ va mi padre a estudiar su maestrĆa en urbanismo, en el que de alguna manera el diseƱo estĆ” implĆcito. Entonces cuando Ć©l regresa a MĆ©xico, construye la Ciudad Universitaria y organiza en 1952 el Congreso Pan americano de Arquitectos, al que invita a todos sus amigos, que eran las vacas sagradas de la arquitectura.
Y ahà nace el diseño industrial ya profesional".
UNA PROFESION CON SENTIDO SOCIAL
LM.-Como presidente fundador del Instituto Nacional de Diseñadores Industriales y GrÔficos, dime: ¿Cómo nació este Instituto?
AL. - En los talleres de la Iberoamericana, hacĆamos diseƱo de muebles de oficina en acrĆlico para ejecutivos y cosas por el estilo.
Junto a estos talleres habĆa unas casas de gente de escasos recursos.
Entonces yo les dije a mis compaƱeros: "ĀæCómo estamos haciendo una serie de cosas en acrĆlico finĆsimo, puliĆ©ndonos en ello, si nuestro deber socioeconómico es hacer cosas para servir a la mayorĆa? Y de ahĆ surgió el Instituto Nacional de DiseƱadores, para trabajar ya profesionalmente en 1973, tratando de conectarnos tanto con las gentes del gobierno como industriales, para promover nuestra profesión con un sentido social.
LM.- Alejandro, todos los despachos de diseño hacen mÔs grÔfico que industrial, ¿a qué se debe esto?
AL. - Para los industriales, es mÔs fÔcil comprar un molde o troquel ya usado en el Japón o en los Estados Unidos, que fabricarlo.
Ahora, la apertura del Gatt va a ser muy importante porque el incremento de la competencia va a ser un estĆmulo para los diseƱadores mexicanos. QuizĆ” en el Ć”rea de electrodomĆ©sticos sea muy difĆcil competir con otros paĆses, pero en mobiliario y enseres domĆ©sticos si podemos hacer cosas inclusive para exportación, aunque no podemos utilizar materiales tan sofisticados como Italia, porque nuestras necesidades reales no lo permiten. Por ejemplo, en MĆ©xico hay un dĆ©ficit de mĆ”s de 6 millones de viviendas. Y el diseƱador debe contribuir a solucionar esos problemas.
LOPEZ PORTILLO AYUDO MUCHISIMO A LOS DISEĆADORES
LM.- ¿Y quién lleva actualmente el liderazgo?
AL.- En mobiliario, Italia; en automóviles, Alemania; en electrodomésticos,
Japón; en otros productos TaiwÔn, Estados Unidos...En el congreso de Diseño que hicimos en 1979 nos preocupamos por delimitar las Ôreas de los diseñadores: vestido, alimentos, transporte, educación, salud, trabajo, telas... Y ademÔs tuvimos muy buenos resultados con la visita de los industriales, de los trabajadores de la CTM, desde Fidel VelÔzquez, y de López Portillo, quien nos apoyó económicamente. AdemÔs de que fue muy importante su asistencia al Congreso.
Las escuelas del paĆs participaron mostrando lo mejor de cada una.
A la fecha hay 32 escuelas que imparten la carrera de DiseƱo Industrial y GrĆ”fico en la RepĆŗblica Mexicana. Yo creo que en general las universidades del paĆs estĆ”n desintegradas del aparato productivo. Las mismas universidades deberĆan buscar canales de comunicación con la industria, entrando por el lado del servicio social, hasta que llegue el momento en que seamos tan necesitados como un plomero o un electricista, tan necesarios como un doctor o un dentista.
SANGRE, SUDOR Y LAGRIMAS
Alejandro Lazo, tiene en su currĆculum ser presidente de la Academia Mexicana de DiseƱo, del Patronato Nacional de las Asociaciones de DiseƱo, y representante de MĆ©xico ante la Organización Mundial del DiseƱo. ĀæCuĆ”l es tu función en estas instituciones?
AL.- Difundir la imagen de MĆ©xico en el mundo. Desde nuestras raĆces, nuestras costumbres. Mostrarlas poco a poco, a travĆ©s de conferencias en las universidades y en los congresos, lo que nos ha costado sangre, sudor y lĆ”grimas, como dice la canción.
Alejandro empezó con la carrera de diseño industrial en 1969.
Cuando los directores y maestros de la carrera eran arquitectos o ingenieros. Al recibirse, Alejandro toma diferentes cursos de diseƱo en Japón. Y dos posgrados y una maestrĆa en arte urbano y en zonas marginadas. ””Y estĆ” estudiando la carrera de derecho!! "Esta carrera me interesa mucho por la legislación sobre patentes y marcas, que es muy importante en el paĆs. Estamos promoviendo con los funcionarios de la Secretaria de Comercio, que los estudiantes de diseƱo hagan su servicio social en la Dirección de Patentes y Marcas, para que en un futuro sean peritos en ello, haciendo mĆ”s fĆ”ciles los trĆ”mites del registro".
SĆ© que Alejandro Lazo tiene que volver a sus mĆŗltiples actividades. El tiempo se ha deslizado platicando, sin que se haya checado el reloj. Por lo que nos despedimos, mientras Lazo con voz apasionada y ojos de lĆder me dice: "La carrera de diseƱo es de las pocas profesionales en las que, lo que se ejecuta, puede permanecer en el tiempo como un idioma que todos entiendan y que manifieste el poder de creatividad de la cultura que la original".
7 Agosto/1988



