Lucia Maya - Mis cuadros conflictĂșan (SIC) mucho sexualmente
- Luz Marcela Vera
- 24 sept 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 16 dic 2020
DespuĂ©s de presenciar una exposiciĂłn de dibujos o pinturas de LucĂa Maya, la pregunta que se plantea uno con mayor vigencia es: "ÂżQuiĂ©n estĂĄ detrĂĄs de todo esto?" Âż"QuiĂ©n es capaz de imaginar a unas niñas jugando a que torturan a sus muñecas, o un autoparto, o un reloj que funciona como corazĂłn, o un rostro humano que es un reloj de sol que señala la hora con la sombra de la nariz?
¿Quién es capaz de dibujar en forma magistral mås perturbadoras imågenes del inconsciente?
¿Quién es capaz de codearse con Frida y con Remedios y con Liliana?

LA MUJER
LucĂa Maya es una de esas personas que encontrĂł su luz propia, sin necesidad de que la descubrieran para brillar. Con mĂĄs de 60 exposiciones nacionales y en el extranjero, galardonada con 2 distinciones, tiene publicados "Sueños y Ombligos" y " A la sombra de la Luna". Ha ilustrado los libros: "Plenilunio de la Muñeca" y "Homenaje a Ermilo Abreu GĂłmez".
Guiada por su talento natural que hace de su trabajo un objeto de interpretaciĂłn mĂșltiple, a travĂ©s de imĂĄgenes regidas por una especie de lĂłgica del absurdo, que giran con obsesiĂłn en torno a las cosas que conciernen a la mujer, fundamentalmente la maternidad y el amor. "Yo soy mujer. La mujer es lo que conozco mĂĄs"
Me dice LucĂa con voz fuerte, ojos fijos y obscuros, nariz aguileña y manos largas, en un ambiente que va encerrando sus palabras. "Yo creo que casi todos los artistas cuentan una historia personal. Yo empecĂ© a contarlas a partir de que me embaracĂ©, porque antes trabajaba mĂĄs bien cosas muy agradables, temas bonitos . . . (semi sonrĂe). Mi etapa dulzona".
Luz Marcela.- Hay otros temas recurrentes en tu obra, el tema erótico y el de una serie muy fuerte que se llamó La Casa de las Muñecas.
LucĂa.- SĂ, quizĂĄs mis cuadros conflictĂșan mucho sexualmente, aunque para cada mujer tienen un significado diferente. He tenido rechazo por parte de mujeres que estĂĄn muy reprimidas en sus matrimonios y quizĂĄ tambiĂ©n de muchos homosexuales -no-resueltos, porque tengo amigos homosexuales que no tienen complejos y les encanta mi obra. -Cruza su pierna y agrega: "El dibujar muñecas era como una curiosidad, como recuperar la infancia. Yo empecĂ© a entender esto a travĂ©s de Gutierre, mi esposo. Es una influencia suya. Casi al mismo tiempo me embaracĂ©, y entonces los cuadros de muñequitas fueron como prefiguraciones de la niña. Aquellas muñequitas que yo empezaba a reconocer empezaban a tener vida. Ya no sabĂa si eran niñas o muñecas...
Luz Marcela.- También tienes una interesante serie relacionada con Frida Kahlo.
LucĂa.- Mi vida y la de Frida son totalmente distintas, pero me gusta su vida y admiro su obra. ÂĄMe hubiera gustado conocerla! Entonces a travĂ©s de la pintura hice realidad ese sueño, ese deseo. PensĂ© que ese homenaje le iba a gustar mucho a ella. Frida es quizĂĄ la persona que mĂĄs he retratado. Acariciando la textura del sillĂłn continĂșa sincera: "No me gusta hacer retratos, porque la gente siempre espera fotografĂas. Me gusta hacerlos cuando no tengo compromiso, cuando me da la gana. Incluso muchas veces salen amigos mĂos en los dibujos, sin yo quererlo, de una manera espontĂĄnea. Cuando alguien me provoca deseos de retratarlo me lo aprendo de memoria. Me gusta trabajar imĂĄgenes de adentro. A veces ni siquiera me doy cuenta de que lo grabo. Eso no se puede describir, es una emociĂłn bien especial".
Es como soñar, pero no son propiamente sueños porque no estoy dormida, aunque tampoco es un estado de conciencia absoluta. Yo dejo que mi cuerpo se sienta en total libertad, y empiezo a trabajar sin ninguna idea preconcebida.
En el caso de Frida sà trabajé pensando en alguno de sus cuadros, pero generalmente no me condiciono para nada".
SOY ARTISTA
Hablar sobre los estudios de Lucia Maya, que empiezan en la Escuela de Artes Plåsticas de la Universidad de Guadalajara en 1971, a los 18 años, es descubrir su juventud y saber del otorgamiento de dos becas: una para estudiar en San Miguel Allende y la otra en España.
"Cuando estudiaba en San Miguel Allende, yo no sabĂa quĂ© esperaba de la vida, sĂłlo querĂa vivir y tener experiencia. Me preocupaba aprender, no casarme ni ser pintora... Pero en el Instituto Allende habĂa muchĂsimos talleres.
Yo elegĂ todo lo que quise estudiar, y todos los maestros postulaban una apertura increĂble, mientras que en España sentĂ la rigidez de la academia. Ya despuĂ©s estuve en la ciudad de MĂ©xico.
EmpecĂ© a pintar, pero el color me molestĂł cuando me embaracĂ© y por esa causa me dediquĂ© a dibujar y para mĂ la maternidad fue traumĂĄtica porque era algo que no esperaba. De repente me encontrĂ© preñada y no estaba preparada para eso. Claro que tambiĂ©n me gusto vivir la experiencia, pero no la repetirĂa porque no soy tan buena mamĂĄ como quisiera ser. Soy artista y me gusta mi trabajo. Entonces me dedico a veces mĂĄs a mi trabajo que a mi hija. DespuĂ©s de diez años apenas he vuelto a pintar. Todo lo que he aprendido en el dibujo lo estoy aplicando en mi trabajo al Ăłleo.
Porque yo creo en el oficio. Para mĂ serĂa un conflicto, casi me suicido el dĂa que yo no pueda trabajar.
Creo que la vida es lo mås padre, pero no quisiera vivir si no pudiera expresarme como me expreso con mi trabajo. Porque creo que si la gente no encuentra su interés primordial para expresarse va a ser infeliz toda su vida.
Cerrando la tarde en su pintura, al despedirme, LucĂa exclama espontĂĄneamente:
ÂĄMe gustarĂa saber lo que la gente piensa de mĂ trabajo! Un dĂa que tenga una exposiciĂłn voy a caer de incĂłgnito para ver quĂ© dice la gente âŠ
Seguramente se preguntarĂan inquietos: â ÂżPor quĂ© alguien osĂł manifestar libremente en este arte, el sexo, el amor, la vida, la muerte? ÂżPor quĂ© despertar sentimientos?
ÂżQuiĂ©n estĂĄ detrĂĄs de esto?â
22 Enero/1989